lunes, 6 de febrero de 2012

El Chofer de la Guagua!!!




El día de ayer, junto a algunos amigos y compañeros hice un viaje que se puede denominar “De Gran bendición” pero a la vez “El Gran Viaje Chino” jejej…

Resulta que viajamos a punta cana y regresamos esa misma noche, no les daré todos los detalles del viaje pues puedo escribir dos artículos al respecto, por hoy me referiré al momento en que regresábamos.
Mientras regresábamos el chofer del autobús en que veníamos hizo algunas cosas que algunos llamaríamos ilógicas, y debido a eso y a la carretera en la que andábamos (entre las mas peligrosas del país) quien venia a mi lado estaba totalmente nerviosa y estresada, tanto así que pareciera que quería quitarle el control del bus al chofer y guiarlo ella, al mismo tiempo me fije en las demás personas y la mayoría venia durmiendo. Se podría decir que la mayoría deposito toda su confianza durante el trayecto en el chofer excepto mi compañera de viaje ;). (Quien espero no me mate por esto jejej)

La vida es un autobús y tenemos dos opciones, podemos manejarla nosotros mismos o dársela a manejar a otra persona. Si la manejamos nosotros mismos, debemos tener mucha precaución, pues no conocemos la carretera y es muy probable que nos perdamos o que no podamos llegar a nuestro objetivo, si de la damos a alguien mas debemos asegurarnos que sea de confianza y que conozca el camino. La mejor opción en este caso es Dios, pues el nos creo y creo el camino de la vida, así que el sabrá que hacer con nosotros en todo momento. 

En el momento en que Dios guie tu vida y confíes totalmente en El podrás dormir como lo hacían la mayoría en el autobús pero si no confías en El del todo estarás como mi compañera de viaje, lista para tomar las riendas.
Ahora bien si las riendas de tu vida la tienes tu o la tiene alguien de poca confianza, es tu deber halar la palanca y enderezar pues puede que la guagua vaya en reversa…

Bendiciones 
JuanK 
JPC RD

Esclavos del que dirán


Hace unos días entre a la oficina y como es normal me dirigí a la persona encargada de la repartición de periódicos para informarme de los acontecimientos normales, cuando veo al señor me doy cuenta que está muy enfermo, con tos, fiebre y eso, cuando investigo por que el estando en tal estado vino al trabajo me entero que es porque él tiene miedo a lo que su jefe pueda decir si ve que el falta por estar enfermo, o a lo que los chismosos puedan decir de él, al pasar el rato y luego de que varias personas le llamáramos la atención el partió a su casa para tratarse la enfermedad.

Esto me puso a pensar que en muchas ocasiones dejamos de hacer algo o hacemos algo por miedo a lo que otra persona diga o haga, a veces aunque esto nos pueda afectar negativa y directamente, eso nos convierte en una especie de esclavos del miedo a lo que otros puedan decir.

Como Cristianos lo que nos debe preocupar es que pueda decir Dios, que él pueda pensar de nosotros, debemos actuar según dicen las escrituras sin importar lo que las demás personas digan o piensen, pues si lo que haces agrada a Dios pero desagrada a los hombres los que están mal son ellos, por hacer lo que a Dios le agrada a ti te esperan grandes recompensas muchas de ellas en la tierra y otras más grandes en los cielos..

No tengas miedo a lo que los demás puedan decir, eso te cohibirá de hacer lo que Dios tiene planeado para tu vida.

Bendiciones
Juan Carlos Castillo, JPC-RD